MANEJO DE LA HIPERTRIGLICERIDEMIA

 

 

 

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Palabras claves: hipertrigliceridemia, tratamiento.

 

La hipertrigliceridemia es un factor de riesgo cardiovascular independiente y pancreatitis aguda, además está incluido junto con los niveles de HDL colesterol, en los criterios de síndrome metabólico de la ATP III. También existe evidencia de que el tratamiento hipolipemiante de aquellos pacientes con dislipidemia aterogénica (elevación de triglicéridos y apolipoproteína B, bajo HDL colesterol, y lipoproteínas pequeñas y densas) presenta una reducción significativa de los eventos cardiovasculares.

Las estatinas, los fibratos, la niacina y el aceite de pescado (omega 3) son los principales agentes farmacológicos para el tratamiento de la hipertrigliceridemia.

 

Tratamientos disponibles para el tratamiento de la hipertrigliceridemia

Tratamiento

Reducción de TGL (%)

Reducción de LDL-C (%)

Incremento de HDL-C (%)

Efectos adversos

Estatinas

Atorvastatina 10-80 mg/d

Fluvastatina 20-80 mg/d

Lovastatina 10-80 mg/d

Pravastatina 10-80 mg/d

Rosuvastatina 5-20 mg/d

Simvastatina 5-80 mg/d

20-40

18-55 de reducción

5-15

Miopatía, rabdomiólisis, elevación de enzimas hepáticas

Fibratos

Fenofibrato 48-145 mg/d

Gemfibrozil 1200 mg/d

40-60

5-30 de incremento

15-25

Rabdomiólisis, especialmente con la combinación gemfibrozil/ estatinas

Niacina

Niacina de liberación inmediata 0,5-2 g/d

Niacina de liberación sostenida 250-750 mg/d

30-50

5-25 de reducción

20-30

Rubor cutáneo (flushing), peor control glucémico, elevación de enzimas hepáticas

Aceite de pescado (Omega 3), 2-4 g/d de ácido eicopentaenoico y ácido docosahexaenoico

30-50

5-10 de incremento

5-10

Aliento a pescado, malestar abdominal

 

El manejo inicial de la hipertrigliceridemia debería incluir consejos sobre cambios en el estilo de vida (control del peso, incluyendo dieta y ejercicio, cesación del tabaquismo) y screening para síndrome metabólico y otras causas adquiridas (sobrepeso y obesidad, excesiva ingesta de alcohol, elevada ingesta de carbohidratos, tabaquismo) o secundarias (síndrome nefrótico, diabetes, insuficiencia renal crónica, hipotiroidismo, medicamentos), y optimizar el control glucémico en pacientes con diabetes.

También los médicos deberían estratificar el riesgo del paciente para determinar la meta a obtener con el tratamiento para lípidos.

En pacientes con niveles bordeline-alto de triglicéridos (150-199 mg/dl), el médico debería considerar el screening de síndrome metabólico y otras causas adquiridas o secundarias de hipertrigliceridemia. La reducción del LDL-C es el objetivo primario.

En pacientes con altos niveles de triglicéridos (200-499 mg/dl) y con LDL-C elevado se debería iniciar el tratamiento inicialmente con estatinas (que son las drogas de primera línea) e incrementar la dosis de esta hasta obtener niveles de LDL-C deseados o cercano al deseado. Si el paciente no presenta aumento o del LDL-C o ya se lo controló con estatinas se debería considerar la adición de fibratos, niacina o ácidos grasos omega 3 hasta obtener el objetivo del colesterol no-HDL. Considerar a las estatinas como primera línea de tratamiento para pacientes con riesgo moderado o alto, ya que le riesgo de miopatía se incrementa con la combinación de estatinas con fibratos.

Los pacientes con muy altos niveles de triglicéridos (mayor a 500 mg/dl) usualmente requieren drogas para el control de la misma sumado a los cambios en el estilo de vida. Los fibratos o la niacina son las drogas de primera línea de elección para el tratamiento en estos pacientes. El objetivo inicial es disminuir el riesgo de pancreatitis aguda, especialmente si lo niveles de triglicéridos es superior a 1000 mg/dl. En estos pacientes con niveles superiores a 1000 mg/dl se debería instaurar una dieta muy pobre en grasas (15% o menos de la ingesta calórica) y una reducción agresiva del peso corporal e iniciar tratamiento con una combinación de fibratos, niacina y/o omega 3 con el objetivo de obtener una meta de menos de 500 mg/dl de triglicéridos.

 

 

JUN-2007

 

 

Bibliografía:

  1. Oh RC, Lanier JB. Management of hypertriglyceridemia. Am Fam Physician. 2007 May 1;75(9):1365-71. [Resumen]