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SÍNDROME
DE INTESTINO IRRITABLE : TERAPÉUTICA EFICAZ
Palabras claves: Síndrome de Intestino Irritable
El Síndrome de Intestino
Irritable (SII) es un problema clínico común. Diferentes estudios
epidemiológicos indican una elevada prevalencia en la población general,
14 a 20% en las mujeres y 5 a 19% en los hombres.
Los pacientes con SII tienen
una pobre calidad de vida y una elevada tasa de utilización de los
servicios de salud. Estudios publicados en 1988 no encontraron evidencia
suficiente que avale la eficacia de alguna de las medicaciones usadas para
el SII. Con el objeto de evaluar la eficacia de los agentes farmacológicos
utilizados para el SII y debido a que los estudios existentes no
demuestran de manera fehaciente la eficacia de dichas drogas, Jailwala y
col llevaron adelante una revisión sistemática sobre este tema.
Fueron evaluados los siguientes
agentes farmacológicos actualmente utilizados en el SII:
1. Bulking agents:
Psyllium, Concentrados de fibras, etc.
2. Agentes que
afectan la motilidad y/o la percepción visceral: a- Relajantes del músculo
liso (Pinaverio, Trimebutina, Diciclomina, Diltiazem, etc.) . b- Agentes
procinéticos (Domperidona , Cisapride). c- Antagonistas opioides periféricos
(Loperamida). c- Antagonistas de los receptores de 5-Hydroxitriptamina
(Ondansetron, Alosetron). d- Otros agentes (Loxiglumide)
3. Agentes psicotrópicos: Nortriptilina, Amitriptilina,
Desipramina, etc.
4. Agentes misceláneos: Fenitoína, Cromoglicato sódico,
Lactobacillus acidophilus, Streptococo faecium.
Esta Revisión Sistemática
encontró que la mayoría de los trabajos realizados sobre SII estuvieron
focalizados en el uso de Relajantes de músculo liso ( RML ) y Bulking
Agents (BA).
La evidencia avala la eficacia de los RML en pacientes en los que el síntoma
predominante es el Dolor abdominal, aunque cuatro de estos RML (Pinaverio,
Cimetropium, Otilonium, Trimebutina) demostraron ser eficaces. Ninguno de
estos agentes está aprobado para el tratamiento del SII en USA debido a
que todos estos estudios fueron realizados fuera de USA; sin embargo la
Diclocimina es ampliamente usado en USA aunque su eficacia es avalada por
un solo estudio de no muy alta calidad en el cual esta droga fue asociada
con mejoría del dolor abdominal y la constipación aunque la mayoría de
los agentes tratados experimentaron efectos anticolinérgicos colaterales.
La baja frecuencia de efectos anticolinérgicos sistémicos con agentes
antimuscarínicos selectivos como el Cimetropium y el Pinaverio son
claramente deseables. En contraposición la eficacia de los BA no ha sido
claramente establecida aunque por ejemplo el Psyllium y la Metilcelulosa
son ampliamente utilizados.
De los Agentes Procinéticos, la evidencia en cuanto al uso del Cisapride
es conflictiva, el balance no avala su uso en SII. La Domperidona no ha
sido adecuadamente estudiada para esta condición. La Loperamida disminuye
la diarrea y mejora el status global si efectos adversos significativos
pero falla en disminuir el dolor abdominal.
Los antidepresivos son de utilidad y con frecuencia utilizados en
pacientes con síntomas refractarios crónicos quiénes generalmente
tienen alta prevalencia de disturbios psiquiátricos. Los Antagonistas de
los receptores de 5-Hydroxitriptamina parecen prometedores pero requieren
mayor evaluación.
Comentario: Ante el gran
arsenal terapéutico que invadió el mercado y los consultorios de los médicos
para el tratamiento del SII, debe que dar claro que de todas las drogas
ampliamente promocionadas los Relajantes del Músculo Liso son
beneficiosos cuando el dolor abdominal es el síntoma predominante; la
Loperamida es efectiva en la diarrea. La eficacia del Psyllium no ha sido
establecida y se necesitan de otros estudios para demostrar la eficacia de
otras drogas.
Bibliografía:
1. Jailwala J; Imperiale T; Kroenke K. Pharmacologic Treatment
of the Irritable Bowel Síndrome : A Systematic Review of Randomized ,
Controlled Trials . Ann Intern Med 2000;133: 136-147 [Resumen]
[Texto
completo]
2. Klein K. Controlled treatment trials in the Irritable Bowel
Syndrome: a critique. Gastroenterology 1988; 95: 232-241. [Resumen]

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