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ESTRATEGIAS TERAPÉUTICAS PARA LA ARTRITIS REUMATOIDE
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Palabras
claves: artritis reumatoide, tratamiento.
La artritis
reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmune inflamatoria, crónica y
sistémica, cuyo blanco principal es el tejido sinovial. Sin tratamiento,
esta enfermedad conduce a una sustancial incapacidad y muerte prematura.
Afecta al 0,8% de
la población adulta, es 3 veces más frecuente en mujeres que en hombres, y
el comienzo es más precoz en mujeres.
En los últimos
años, el mejor conocimiento de la fisiopatología ha conducido a cambios en
el tratamiento, cuyas claves son:
- El diagnóstico y
tratamiento precoz son importantes
- El uso de drogas
antirreumáticas modificadoras de la enfermedad (DARMEs) en combinación
son altamente efectivas
- El uso de
agentes dirigidos a las citoquinas como el factor de necrosis tumoral
alfa (FNT-alfa) y la interleuquina 1, es una estrategia efectiva
- En la evaluación
de los resultados del tratamiento debe incluirse el análisis de
enfermedades coexistentes importantes, particularmente enfermedades
cardiovasculares y osteoporosis
El daño articular
ocurre tempranamente en la AR; el 30% presentan erosiones óseas al
momentos del diagnóstico y se incrementa al 60% a los 2 años.
Desafortunadamente, las erosiones y deformidades óseas son irreversibles
por lo que la iniciación del tratamiento con DARMEs dentro de los 3 meses
después del diagnóstico es crucial, y si se demora más tiempo en la
introducción de este tratamiento, los daños radiográficos a los 5 años son
sustancialmente mayores.
El diagnóstico se
realiza utilizando los 7
criterios diagnóstico de la ACR.
Los anticuerpos de
péptidos citrulinados cíclicos (CCPs) tienen elevada especificidad
(90-98%) por lo que pueden ser útiles para el diagnóstico temprano. La
sensibilidad es del 50-65%, y pueden aparecer en el suero años antes de la
aparición de la enfermedad clínica
No existen
tratamientos curativos de la AR, por lo que los objetivos del mismo deben
ser la remisión de los síntomas que comprometen a las articulaciones, la
recuperación de la función completa, y el mantenimiento de la remisión con
DARMEs.
Las claves para
optimizar los resultados del tratamiento son los siguientes:
- Realizar un
diagnóstico temprano
- Iniciar
tratamiento con DARMEs tan pronto como sea posible (dentro de los 3
meses del comienzo de los síntomas)
- Esforzarse por
lograr la remisión en todos los pacientes
- Utilizar los
corticosteroides como un puente para un tratamiento efectivo con DARMEs
- Prednisona en
dosis mayores de 10 mg/d están raramente indicadas para enfermedad
articular
- Evitar uso de
corticosteroides sin DARMEs
- Minimizar la
duración y la dosis disminuyendo gradualmente la dosis hasta encontrar
la dosis más baja posible que logra controlar la enfermedad
- Siempre
considerar profilaxis para evitar la osteoporosis
- Reconocer y
tratar enfermedades concomitantes
- Facilitar la
comunicación entre el médico de atención primaria y el especialista
ABR-2006
Bibliografía:
-
O'Dell JR.
Therapeutic strategies for rheumatoid arthritis. N Engl J Med. 2004 Jun
17;350(25):2591-602.
[Resumen]

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