HEMATOMA
ESPINAL EPIDURAL
Foto A |
Foto B |
Reporte
del caso:
Paciente,
sexo masculino, de 40 años de edad, que consulta por paraparesia. Refiere
presenta 9 días antes de la consulta, posterior a una caída de 2 m de
altura, dolor en columna lumbar, punzante, progresivo, presentando luego
paraparesia que progresa en horas a paraplejía por lo que consulta siendo
internado con paraplejía fláccida, arreflexia patelar y aquileana
bilateral con compromiso esfinteriano. Se realiza RNM que informa hematoma
epidural que compromete la región posterior del canal medular desde el
nivel D12 a L4 con compresión de las estructuras medulares, visualizándose
como imagen hiperintensa en T2 (Foto Ay B), con pequeña imagen compatible
con angioma que afecta la mitad derecha del cuerpo de la vértebra L2.,
siendo intervenido quirúrgicamente para realizar descompresión medular
evolucionando con mejoría parcial del déficit motor y recuperación de
la actividad esfinteriana, siendo dado de alta con rehabilitación kinésica.
Comentario:
El
hematoma espinal epidural espontáneo es una rara entidad (solamente hay
300 casos descriptos en la literatura) que ocurre en ausencia de cualquier
trauma que cause dislocación o fractura y en ausencia de cualquier
procedimiento iatrogénico (punción lumbar, operación quirúrgica,
procedimiento peridural). Algunas veces presentan antecedentes de
traumatismos mínimos que pasan desapercibidos. Esta definición incluye
hematomas secundarios a muchas causas por ejemplo malformaciones
vasculares, coagulopatías y tumores
La
hipótesis fisiopatológica más aceptada es el sangrado de origen venoso,
debido a que las venas epidurales son menos valvuladas y por lo tanto
menos protegidas de las variaciones de presión abdominal y torácica. Las
regiones más afectadas son la cervico-torácica y tóraco-lumbar.
La
presentación clínica es como dolor lancinante de comienzo brusco con
desarrollo rápido de déficit sensorio-motor (paraparesia, tetraparesia,
síndrome de Brown-Séquard).
El
estudio diagnóstico más importante es la Resonancia Nuclear Magnética (RNM),
sobretodo en T2 que provee de un excelente contraste. La inyección de
gadolinio es útil para limitar la dura madre o un tumor. La angiografía
se reserva para cuando exista sospecha de malformación vascular.
El
tratamiento es quirúrgico, laminectomía descompresiva y evacuación del
hematoma, buscando además una probable causa subyacente.
El
estado neurológico pre-quirúrgico es el factor pronóstico inicial,
conjuntamente con la rapidez con que se realiza la descompresión.
Bibliografía:
1.
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Chanalet S, Grellier P. Nontraumatic Spinal Epidural Hematoma: Report of
Four Cases and review of the Literature. Neurosurgery 1997;41:483-487 [Resumen]
2.
Alexiadou-Rudolf
C, Ernestus RI, Nanassis K, Lanfermann H, Klug N. Acute nontraumatic spinal epidural hematomas. An important
differential diagnosis in spinal emergencies. Spine
1998 Aug 15;23(16):1810-3 [Resumen]
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