AVANCES EN LA DETECCIÓN DEL PROLAPSO DE CÚPULA VAGINAL POST-HISTERECTOMÍA

 

 

 

Palabras clave: cisto, recto y enterocele, sonografía transvaginal, resonancia magnética.

 

El aumento de la perspectiva de vida de la mujer nos lleva con más frecuencia a observar este tipo de complicaciones que significan un descenso en la calidad de vida y un trastorno en la esfera psicosexual de la paciente.

Tal como lo advirtiera David Nichols, que el descenso del útero es resultado de un prolapso genital y no su causa. Es un hecho que no ha sido apreciado por los cirujanos que someten a las pacientes con un prolapso uterino a una histerectomía “de rutina” sin prestar especial atención al soporte de la cúpula vaginal. En esos casos, por supuesto, el prolapso vaginal persiste, y algún tiempo después de la operación  estas pacientes deben ser reoperadas, lo que representa una situación harto difícil.

En el diagnóstico del prolapso vaginal después de la histerectomía, los cistoceles pueden ser identificados por ecografía, mientras que los entero y rectoceles pueden ser sospechados en un examen clínico de rutina.

En un estudio piloto llevado a cabo en la Universidad Humboldt de Berlín se evaluó el rol diagnóstico de la resonancia nuclear magnética (RNM) en la diferenciación de los cisto, entero y rectoceles en mujeres con prolapso vaginal post-histerectomía que fueron sometidas a esta modalidad diagnóstica. Las imágenes seriadas con corte sagital del campo fueron obtenidas con la paciente en reposo y durante la maniobra de Valsalva. Las imágenes de RNM permitieron identificar los cistoceles de los entero y rectoceles y diferenciar entre un entero y un rectocele en los casos de hallazgos inconsistentes. Esto hace que la posterior reparación quirúrgica con sus técnicas de disección sean más confiables en el resultado reparador de este tipo de complicación. No obstante la técnica de imágenes no brinda información de diagnóstico adicional al compararla con las imágenes ultrasonográficas para la valoración de los cistoceles.

 

Comentario: en primera instancia parecería que nos encontramos frente a la posibilidad de poner al servicio del diagnóstico de complicaciones en ginecología, de una tecnología que si bien no es nueva nos amplia el panorama en cuanto a la diferenciación de tres tipos de complicaciones propias del los postoperatorios de las histerectomías totales y que se presentan a largo plazo, y que permitirían su precisa reparación ulterior. No obstante debemos ser consientes que su puesta en práctica conlleva una erogación importante de divisas a la hora de juzgar el costo beneficio de una técnica que si bien es prometedora todavía requiere un análisis exhaustivo con validez científica para su puesta en práctica para el uso común como arma diagnóstica.

 

Bibliografía:

  1. Tunn R, St. Paris , Taupitz M., Hamm B., Fisher W.  MR Imaging in Poshisterectomy Vaginal Prolapse. Int Urogynecol J Pelvic Floor Dysfunct 2000;11(2):87-92. [Resumen]

  2. Tunn R, Paris S, Fischer W, Hamm B, Kuchinke J. Static magnetic resonance imaging of the pelvic floor muscle morphology in women with stress urinary incontinence and pelvic prolapse. Neurourol Urodyn 1998;17(6):579-89 [Resumen]

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