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PRESENTACIÓN
CLÍNICA DE PROCESOS GINECOLÓGICOS ESPECÍFICOS: ENFERMEDAD PELVIANA
INFLAMATORIA
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Palabras
claves: enfermedad inflamatoria pelviana, presentación clínica,
diagnóstico, tratamiento.
La Enfermedad
Pelviana Inflamatoria (EPI) es la causa más común de dolor ginecológico
en la paciente no gestante y afecta aproximadamente 11% de mujeres en algún
punto de su vida reproductiva. El término EPI hace referencia a una
infección del útero, trompas de Falopio, y estructuras pelvianas
contiguas. Una terminología más exacta para describir esta entidad debería
incluir a los siguientes procesos: endometritis, salpingitis, o
parametritis.
La EPI es una
infección ascendente que generalmente se desarrolla inmediatamente después
de la menstruación. Las barreras de defensa cervicales se debilitan
durante la fase secretoria cuando el moco cervical es más delgado y
permite el ascenso de microorganismos en el tracto genital. La incidencia
de Neisseria gonorrhoeae relacionada con la EPI ha disminuido, pero
la incidencia de Chlamydia trachomatis se ha incrementado en los últimos
años. Otros microorganismos que también pueden causar EPI son los
anaerobios, G. vaginalis, y bacterias Gram negativas entéricas.
Las
manifestaciones clínicas de la EPI incluyen dolor abdominal y anexial, así
como sensibilidad al movimiento del cuello del útero. Otros hallazgos
incluyen fiebre, flujo vaginal, leucocitosis (>10.500/mm3),
proteína C-reactiva elevada, o eritrosedimentación acelerada y cultivos
cervicales u otras pruebas positivas para C. trachomatis..
Los criterios
diagnósticos para la EPI incluyen:
Criterios
Mayores (los 3 criterios son necesarios para realizar el diagnóstico):
-
Dolor abdominal
-
Dolor anexial
-
Sensibilidad al movimiento
cervical
Criterios
Menores (sólo uno es necesario):
-
Fiebre
-
Flujo vaginal
-
Leucocitosis (>10.500/mm3)
-
Cultivo cervical positivo
-
Tinción de Gram positivos
para microorganismos Gram negativos
-
Diplococos intracelulares
-
Leucocitos en el exudado
vaginal
Los regímenes
actuales para el tratamiento de la EPI se realizan con antibióticos de
amplio espectro, cuya cobertura incluya a N. gonorrhoeae, C.
trachomatis, anaerobios, y bacterias gram negativas. El tratamiento en
el servicio de emergencias consiste en cubrir gonococos con ceftriaxona
(250 mg IM). Cefoxitina (2 g IM) y probenecid (1 gm) puede ser una
alternativa, así como otras cefalosporinas de tercera generación
equivalentes (ceftizoxima o cefotaxima). La cobertura para Chlamydia se
logra con un régimen simultáneo de 14 días de doxiciclina (100 mg dos
veces al día). Si el paciente presenta diagnóstico de cervicitis y no de
EPI, entonces Azitromicina (1 g en única dosis) puede usarse en lugar del
curso de 14 días doxiciclina para la chlamydia. Otras recomendaciones
para el tratamiento ambulatorio de la EPI incluyen un curso de 14 días
con ofloxacina (400 mg dos veces por día) y metronidazol (500 mg dos
veces por día).
Los criterios
para hospitalización son los siguientes:
-
Emergencias quirúrgicas
que no pueden excluirse, como por ej. apendicitis.
-
Paciente embarazada.
-
Terapia ambulatoria sin
respuesta apropiada.
-
Paciente con náuseas y vómitos
intratables o fiebre elevada.
-
Absceso tubo-ovárico.
-
Paciente inmunodeficiente
(por ej. infección por HIV con CD4 bajos, o inmunosuprimidos por
drogas).
-
Leucocitosis >15.000/mm3.
Los pacientes
que requieren internación deben recibir antibióticos parenterales con
cobertura para N.
Gonorrhoeae, C. trachomatis, y anaerobios. Ceftriaxona y
doxiciclina son los antibióticos frecuentemente prescritos.
Alternativamente, pueden usarse cefoxitina y doxiciclina o clindamicina y
gentamicina.
Todos los
pacientes, luego del alta, deben repetir el examen en 2 a 3 días. Los
resultados de los cultivos deben estar disponibles en ese momento. Si el
paciente no ha mejorado en 2 a 3 días después del alta, debe ser
considerado como tratamiento ambulatorio fallido, y el paciente debe
admitirse para realizar tratamiento con antibióticos IV.
Comentario:
La EPI es común en la edad fértil de la mujer, por lo que debe
realizarse una correcta evaluación y tratamiento para evitar posibles
secuelas en el tracto genital femenino, sobre todo la infertilidad.
Dr.
Guillermo Firman
21-MAY-2002
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[Texto
completo en formato PDF]
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