DENGUE: UN PROBLEMA ACTUAL
Palabras
Claves:
dengue, diagnóstico, tratamiento
El
Dengue es una enfermedad producida por un Flavivirus transmitidas por el
mosquito Aedes aegypti. El período de
incubación es de 2-7 días, seguida de fiebre hasta 41ºC, escalofríos, malestar
intenso, cefalea, dolor retroorbitario y lumbosacro, dolor articular y óseo. A
menudo presentan erupción macular. Entre el 2do y 6to día presentan, anorexia,
nauseas, vómitos y síntomas respiratorios (odinofagia, rinitis, tos), hipersensibilidad
cutánea y alteración del gusto. La defervescencia ocurre entre los días 3 y 6 y
anuncia la aparición de erupción secundaria y la remisión de la fiebre, siendo
la misma maculopapular o morbiliforme, no pruriginosa en tronco, miembros y rostro,
respetando las palmas y plantas, que se resuelve luego de varios días con
descamación. Presenta fenómenos hemorragíparos menores como petequias, púrpura
o epistaxis, y en el laboratorio se puede hallar leucopenia (neutropenia) y
trombocitopenia
Presentan
convalecencia prolongada con astenia generalizada y depresión que dura varias
semanas.
Complicaciones
infrecuentes: miocarditis, encefalopatía o encefalitis y mono o
polineuropatías.
La
fiebre dengue hemorrágica, es la forma más grave, caracterizada por trombocitopenia
(< 100000/mm3) y hemoconcentración por pérdida capilar de plasma
(hematocrito elevado en 20%) . Ocurre shock en el 30% de los casos,
hipotensión, disminución de la presión del pulso a 20 mmHg, disnea, cianosis e
insuficiencia circulatoria. Puede acompañarse de hipoalbuminemia y derrame
pleural, signos de sangrado menores hasta hemorragia gastrointestinal
importante. Al examen físico se encuentra prueba del torniquete positiva,
hepatomegalia dolorosa, pulso superficial, taquipnea y signos de sangrado.
Aunque responden bien al tratamiento los que presentan shock profundo o
hemorragia gastrointestinal grave tienen mal pronóstico. Se han descripto
manifestaciones neurológicas, siendo la más frecuente la encefalopatía
(convulsiones, paresias, déficit de pares craneales, estupor, coma) con LCR
normal.
Los
marcadores predictivos de shock por dengue son la prueba del torniquete
positiva, hepatomegalia dolorosa y rubor facial con inyección conjuntival. La
mortalidad es del 10%, con tratamiento de sostén se reduce al 1%. La
recuperación es rápida y sin secuelas.
Se
debe realizar diagnóstico diferencial con paludismo, gripe, sepsis bacteriana,
leptospirosis y otras fiebres hemorrágicas. El diagnóstico específico se
realiza con el aislamiento del virus
por inmunoensayo o PCR.
El
tratamiento del dengue es sintomático. Evitar la administración de salicilatos
por la diátesis hemorrágica potencial y porque se han descrito casos de
síndrome de Reye. En pacientes con shock se debe realizar monitoreo intensivo
de signos vitales y marcadores de hemoconcentración, reponer volumen con Ringer
lactato o Solución fisiológica, corregir la acidosis metabólica y administrar
oxígeno si fuera necesario. La heparina se debe reservar para pacientes con
coagulación intravascular diseminada. Los corticoides no son eficaces. No
existe ningún agente específico para el virus, se han probado ribavirina e IFN-a sin eficacia comprobada.
Comentario: El dengue es una enfermedad que ha resurgido en Argentina
debido a la reintroducción del vector, por lo que los médicos debemos estar
alerta y pensar en la posibilidad de esta entidad olvidada y dejada de lado,
ante la aparición de una fiebre hemorrágica, para poder realizar el tratamiento
adecuado.
Bibliografía:
1.
Halstead SB. Antibody macrophagues, dengue virus infection,
shock, and hemorrhage: A pathologic cascade. Rev Infect Dis 1989;11:S830 [Resumen
2. MandellGL et al. Flaviridae. Enfermedades Infecciosas. 4ta Ed. 1997:1643-1652
Comentarios
Recibidos
Creo que el
problema actual con el Dengue para nuestra población, tiene un aspecto
Epidemiológico, Diagnóstico y Asistencial. Para una campaña, adulticida o
larvicida contra los vectores , para detectar los casos controles, para
internación y tratamiento con clínica de shock o hemorragia, estamos
preparados? ¿Cuantas camas, soluciones expansoras, trasfusiones e
infraestructura en general necesitaríamos para asistir en una epidemia? En
cuanto el vector permanezca hay un serio peligro pablacional. Como comprobaríamos
su eliminación?.Los médicos asistenciales estamos obligados a alertar en los
niveles gubernamentales.
Dr. Luis Montenegro