USO DE REPELENTES DE INSECTOS EN PEDIATRÍA

 

 

 

Palabra clave: Insecticidas

 

Una pregunta habitual de los padres es en referencias a  que repelente usar para los niños y sobre todo para uso nocturno sumado  esto a una serie de connotaciones folklóricas de algunos padres y profesionales relacionados a la alergia y al envenenamiento y por la noche relacionado al niño BOR. Y es el momento indicado para que los pediatras nos ocupemos de orientar a los padres acerca del uso de los repelentes de insectos y a su asociación con protectores solares por ejemplo y por la presencia en nuestro país del Aedes aegypti que  nos obliga a un mayor conocimiento sobre estos productos.

 Los ingredientes activos hallados con mayor frecuencia en los repelentes de venta libre son: el “deet” (N,N-dietil-m-toluamida), la citronella, el aceite de soja y la permetrina.

Es prudente recomendar nombres comerciales y conocer el más frecuentemente usado como es el deet que se usa en concentraciones que para niños debe ser en una concentración menor al 10% ; no exponer a los niños a la aplicación en forma prolongada de cualquier repelente. Debería utilizarse la menor cantidad posible y evitar las aplicaciones reiteradas, tratando de impregnar más la ropa y menos la piel y si es mayor la concentración debe disminuirse la frecuencia por ejemplo cada 4 horas siempre teniendo en cuenta que cada 10 grados que aumenta la temperatura la efectividad del insecticida disminuye en un 50%.No sirviendo estas recomendaciones para avispas y hormigas.

El ¨dett¨ sigue siendo entre los insecticida  el mejor repelente de insectos multipropósito desarrollado hasta el momento el  más usado y menos tóxico aunque los casos de intoxicación están descriptos en niños, los que incluyen vómitos , convulsiones, hipotensión y coma. Este es  efectivo contra el Aedes aegypti y estos  productos  pueden aplicarse directamente sobre la piel o sobre la ropa y su efecto duran por varias horas. Es necesario cubrir todas las áreas expuestas, evitando las zonas cercanas a ojos y boca, áreas de piel lastimada y las manos de los niños pequeños y debería usarse con precaución ya que es absorbido percutáneamente, aproximadamente en un 9% de la dosis aplicada al cabo de 12 horas sobre todo en relación con  su piel más delgada y por tener una superficie corporal mayor en relación a su masa. Al cesar el riesgo de ser picado por un insecto determinado, debería eliminarse de la piel por lavado con agua y jabón. Muchos de estos productos son inflamables y no poseen tapas de seguridad para niños, por lo que deberían guardarse lejos de su alcance.

La presentación es en forma de spray, pastillas o asociado a protectores solares lo que no se recomienda ya que disminuye la protección solar de esta asociación.

Otro insecticida habitualmente usado es la  permetrina que no debería aplicarse directamente sobre la piel del niño como repelente multipropósito. Aunque sí es utilizada en el tratamiento de la pediculosis y la escabiosis, no siendo comprobada su seguridad y eficacia como repelente.

También se describen productos naturales en estudio derivados de las plantas, como la citronella. Aunque efectivo, el aceite de citronella no tiene una acción tan duradera como la de los productos con “deet”. Es posible encontrarlo como crema, gel o en forma de velas. El aceite de soja al 2% también sería efectivo y durante tiempo prolongado, prometiendo ser comparable al “deet”, aunque se trata de  productos nuevos.  El nombre comercial mas comúnmente usado Off al 5-8 % o asociaciones con citronella.

En  conclusión el adecuado conocimiento de algunos productos comerciales podrían por un lado proteger al niño de la tan molesta picaduras de insecto y de esta manera alertar sobre el uso y a abuso de estas de estas sustancias y por otro lado crear la conciencia sobre la protección de enfermedades como el dengue.

 

Bibliografía

1- Adelaide A;Hebert;soni Carlton:¨Getting Bug Off: A review of insect repellents¨ Contemporary  Pediatrics 1998;15(6): 85-95

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