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FIBROSIS
QUÍSTICA: NUEVAS OPCIONES TERAPÉUTICAS
Palabras
claves:
Fibrosis quística, tratamiento.
La fibrosis quística (FQ) es la enfermedad genética severa más común. Actualmente con nuevos tratamientos más efectivos para las infecciones y otras manifestaciones secundarias de la fibrosis quística, ha incrementado la sobrevida a 30 años o más.
En
1989 se clonó el gen que codifica el llamado Regulador de Conductancia
Transmembrana de la Fibrosis Quística (Cystic Fibrosis Transmembrane
Conductance Regulator – CFTR), comenzando a conocer así la patogénesis
molecular de la enfermedad.
Existen
más de 800 mutaciones asociadas con la FQ, por lo que se han dividido en
5 clases basados en la influencia en la función y estructura del CFTR:
·
Mutaciones Clase I
(7%): Interfiere directamente con la producción de CFTR.
·
Mutaciones Clase II
(85%): Desorganiza el mecanismo de transporte del CFTR desde el retículo
endoplásmico al sitio de operación en la membrana apical.
·
Mutaciones Clase
III (3%): Causa defectos en la regulación del CFTR dependiente del ATP o
fosforilación.
·
Mutaciones Clase
IV: Altera la conductancia de los canales iónicos de CFTR.
·
Mutaciones Clase V:
Reduce la síntesis de CFTR funcional.
Para
la mutaciones clase I se ha probado la gentamicina que puede revertir el
proceso in vitro, pero no ha sido probado en estudios clínicos.
Los
defectos clase II se corrigen in vitro elevando la temperatura de la célula
3 o 4ºC, siendo imposible de realizar in vivo, y todos las drogas
desarrolladas para corregir este defecto son tóxicas y necesitan un
elevada concentración para obtener efecto terapéutico.
El
CFTR actúa como un canal de cloro, permitiendo un transporte pasivo de
iones por gradiente electroquímico. La alteración de esta actividad
juego un rol fundamental en la deshidratación crónica con las
secreciones de la vía aérea características de la enfermedad. Buscando
promover en forma alternativa los canales de cloro se han ensayados análogos
del ATP como el UTP (uridin trifosfato) que induce la secreción de cloro.
Como el UTP se metaboliza rápidamente se han diseñado aerosoles que son
motivos de estudios clínicos actuales. Otras drogas también estimulan el
transporte de cloro por la CFTR como los aminoglucósidos y los butiratos.
La
CFTR también regulan la función de otros canales iónicos,
particularmente los canales de sodio, los que se encuentran sobreactivados
en la FQ, produciendo elevada concentración se sal en la superficie de la
vía aérea y mayor deshidratación. Las drogas que bloquean los canales
de sodio pueden tener efecto beneficioso como la amilorida aersolizada.
Una
combinación de amilorida más un análogo del UTP está siendo probado,
aprovechando el efecto sinergístico.
Las
drogas modificadores de la regulación y conductancia de CFTR son la
genistein para regular los defectos de clase III, y los inhibidores de la
fosfodiesterasa como la milrinona para los defectos de conductancia de
clase IV.
Infección
e inflamación:
Existe
una relación directa entre la disfunción de la CFTR y la infección e
inflamación persistente que caracteriza la FQ. Son comunes las
infecciones de las vías aéreas por Pseudomonas
aeruginosa, pero las bronquiectasias y el deterioro progresivo de la
función pulmonar se debe al influjo masivo de neutrófilos con la
disregulación local de la respuesta inflamatoria. El malfuncionamiento de
la CFTR predispone a la infección por
P. aeruginosa que multiplica el mucus extracelular, se estimulan los
neutrófilos y continúa el ciclo que daña la vía aérea.
Terapéutica
convencional:
La
terapéutica convencional consiste en 4 componentes principales:
1-
Tratamiento antibiótico para la endobronquitis crónica,
2-
Movilización de secreciones para reducir la obstrucción de la vía
aérea.
3-
Intervención nutricional para compensar la insuficiencia pancreática
y malabsorción, y
4-
Control de la inflamación de la vía aérea.
Tratamiento
antibiótico:
El
primer paso es administrar drogas efectivas para P. aeruginosa. Nuevos
antibióticos inhalados permiten altas dosis sin efectos colaterales sistémicos.
El prototipo es la tobramicina inhalada, que ha probado obtener mejoría
sostenida de la función pulmonar. También son efectivas las quinolonas
administrada en forma oral o parenteral. Por su toxicidad y la posibilidad
de generar resistencia ser la reserva para las exacerbaciones agudas.
Reducción
de la obstrucción de la vía aérea:
Se
deben usar técnicas mecánicas y agentes inhalados (mucolíticos) para
obtener una limpieza intensiva del mucus de la vía aérea. Las
nebulizaciones con alfa-dornasa reducen la frecuencia de exacerbaciones
pulmonares en 27-38% en un período de 6 meses.
Intervenciones
nutricionales:
Un
gran porcentaje de pacientes con FQ se encuentran malnutridos, debido a
que el esfuerzo respiratorio consume calorías, y además los nutrientes
son menos eficientemente absorbidos. El uso de tobramicina inhalada se
asocia con ganancia de peso. También la adición de enzimas pancreáticas
y vitaminas liposolubles (A, D, E y K) compensan la insuficiencia pancreática,
más suplementos extras de calorías con una dieta con elevado contenido
en grasas y proteínas.
Control de la
inflamación:
Las
infecciones respiratorias virales representan el 30% de las osiszacións
de la FQ, por eso la osiszación anual para la influenza y virus sincitial
respiratorio es importante. El uso de corticoides inhalados reduce la
inflamación pulmonar, pero no es tan efectiva como en los pacientes con
asma bronquial.
También
se están ensayando cromoglicato sódico, ibuprofeno en altas osis, antibióticos
macrólidos (claritromicina, azitromicina), alfa-1 antitripsina
recombinante y antielastasas sintéticas.
Terapia
génica:
Más
de 20 estudios se están conduciendo con terapia génica, tratando de
corregir el defecto genético, aún con dificultades en obtener resultados
positivos.
Comentario:
La
fibrosis quística es una enfermedad de origen genético, que en la última
década ha tenido avances terapéuticos importantes, mejorando la
sobrevida y la calidad de vida. Solo cabe esperar nuevos avances en la
terapia génica para poder hablar de una cura para esta entidad nosológica.
Bibliografía:
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2001 Jan 15;36(1):25-7, 31-2, 35-7 [Texto
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N Engl J Med 1997 Feb 13;336(7):487-91
4-
Ramsey BW. Management of pulmonary disease in patients with
cystic fibrosis. N Engl J Med
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