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TRASTORNOS DEL MEDIO INTERNO EN PACIENTES CON DIARREA PDF Imprimir E-mail
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Miércoles, 07 de Abril de 2010 10:11

 

Autores: Ortiz Barreto, Verona Regina; Tosolini, César Germán; Dr. Urtiaga, Luis Rolando.
Hospital Pediátrico “Juan Pablo II”- Cátedra de Homeostasis del Medio Interno- Facultad de Medicina- UNNE.



Abstract


Introducción:
Diferentes trastornos clínicos  dan depleción del líquido extracelular, problema que puede ocacionar descenso en la perfusión tisular, observable en edades extremas. Estas pérdidas pueden producirse a partir del tracto gastrointestinal, piel, pulmones, orina o secuestro en un tercer espacio ocacionando trastornos hidroelectrolìticos y del estado ácido base.
Objetivo:
La diarrea es un cuadro clìnico de consulta frecuente en nuestro Hospital, nos propusimos conocer las alteraciones del medio interno que presentan los pacientes(pac.) al ingreso.
Material y Métodos:
El presente es un trabajo descriptivo de casos. Se revisaron retrospectivamente historias clìnicas de pac. con Diarrea, en Emergencia  perìodo: Agosto 2008 hasta Agosto 2009. Reunimos 105, 60 reunian reuquisitos mìnimos de laboratorio del medio interno.Otros datos: edad, sexo, diagnòstico y estado de hidrataciòn.
Resultados:
Edad promedio: 24,1 meses, sin diferencia de sexo. Diagnòstico: Gastroenterocolitis (41pac.) y otras causas (20). Deshidrataciòn (59 pac.) moderada (31 pac.) Las alteraciones halladas: acidosis metabòlica hiperclorèmica(68%),hipernatremia (23%) e hipokalemia(38%).
Conclusión:
Las alteraciones del medio interno fueron:acidosis metabòlica hiperclorèmica, hipernatremia e hipokalemia. Etiologìa frecuente  gastroenterocolitis.
Palabras claves: diarrea, medio interno, pediatría.


Introducción
La diarrea es uno de los diferentes cuadros que causan depleción del líquido extracelular y trastornos electrolíticos y del estado ácido base, pudiéndose comprometer la perfusión tisular y apareciendo signos y síntomas atribuibles a dicho disbalance. La mayoría de las condiciones que originan diarrea se deben a alteraciones del líquido intestinal y del transporte de electrolitos.
La diarrea es un motivo de consulta muy frecuente en pediatría, hallándose en promedio 6709.8 por año1.
Recordamos que por efecto de la diarrea se pierde agua, sodio, potasio y bicarbonato en concentraciones isotónicas e hipotónicas en relación con el plasma. Generalmente las diarreas se acompañan de vómitos, lo cual contribuye a agravar el cuadro al incrementar las pérdidas de agua; en ocasiones los vómitos constituyen un mecanismo compensatorio a la acidosis metabólica, que ocurre por la pérdida intestinal de bicarbonato o por la pérdida renal de hidrogeniones. Por otra parte, las pérdidas insensibles que se aumentan con la presencia de fiebre, sobre todo en los países de climas cálidos como el nuestro, o por la presencia de polipnea, están constituidas prácticamente por agua y son las soluciones más hipotónicas las que se pierden en el paciente con diarreas. Lo anterior genera un déficit mayor de agua que de electrólitos, lo que lleva a una deshidratación hipernatrémica con hipopotasemia y acidosis metabólica2.
Diferentes mecanismos homeostáticos, principalmente en el nivel del riñón, regulan transitoriamente el desarrollo de la hipernatremia y reabsorben una mayor cantidad de agua con producción de orina escasa y concentrada.
Nuestro objetivo consiste en conocer las alteraciones del medio interno que presenten los pacientes durante el episodio de diarrea, en el momento del ingreso al servicio de Emergencias, descripción, que nos parece de suma utilidad para poder prever las posibles manifestaciones inherentes a dichos trastornos, con el fin de poder prevenirlos o tratarlos con precocidad, mas allá de la causa etiológica del presente episodio diarreico.
En dependencia del tipo de pérdida de electrólitos, así como del contenido en sodio de la dieta y del inicio de la diarrea, se llevarán a efecto modificaciones en la osmolaridad y la natremia de los líquidos corporales del paciente, el cual presentará cambios que dependen de la pérdida de otros electrólitos tales como sodio, cloro, potasio y bicarbonato3,4.

Hipótesis
Cuando aparece la diarrea, se pierden volúmenes variables de líquidos y electrólitos provenientes del compartimento extracelular, en forma de soluciones iso e hipotónicas. De otra parte, la anorexia reduce la ingestión de líquidos y alimentos y se agregan nuevas pérdidas por la aparición de vómitos. La fiebre que con frecuencia acompaña al cuadro diarreico se une a la hiperpnea, consecuencia de la acidosis, e incrementa además las pérdidas insensibles de agua. Cuando todas estas pérdidas de agua y electrólitos sobrepasan la capacidad máxima de reabsorción renal compensatoria, se produce la deshidratación.
La deshidratación cuya característica principal es la reducción brusca del contenido de agua orgánica total, generalmente se acompaña de modificación del volumen de los distintos compartimientos líquidos y con frecuencia de diversas alteraciones en la composición electrolítica de ellos.
La diarrea al disminuir la ingestión e incrementar los egresos de líquidos, repercute rápidamente en el volumen del líquido extracelular del niño pequeño y lo conduce con mayor rapidez a la deshidratación que al adulto.
En casos de diarreas, aunque la concentración de sodio se mantiene entre 32 y 48 mEq/L (diarreas no coléricas), las pérdidas de líquidos pueden ser tan elevadas como de 80 a 180 mL/kg/d y hasta 300 mL/kg/d.5
La variabilidad de las pérdidas de sodio, así como otros factores inherentes al paciente, tales como su edad, estado nutricional y elementos ambientales como temperatura y humedad, o el aporte de sodio en su alimentación cotidiana y en la inmediata al inicio del cuadro diarreico, determinan variaciones en cuanto a la osmolalidad sérica o a la natremia en el paciente deshidratado.
En América Latina el 50 % aproximado de los niños que ingresan en los hospitales con deshidratación y diarrea aguda, presentan hipokalemia con valores de potasio sérico por debajo de 3,5 mEq/L, y pueden observarse valores hasta de 1,5 mEq/L.
El episodio diarreico agudo da lugar a acidosis por tres mecanismos principales. El primero de ellos es el aumento del catabolismo proteico con ganancia de H+ en el compartimento intracelular, que se incrementa en presencia de ayuno o de fiebre. El segundo hace referencia a la pérdida elevada de bases (bicarbonato, sodio y potasio) a través del tracto gastrointestinal. Y el último a la disminución de la filtración glomerular por la hipovolemia. 6,7


Materiales y Métodos
El presente es un trabajo descriptivo de casos. Se revisaron retrospectivamente 105 historias clínicas.
Se incluyeron pacientes con edad comprendida entre 1 mes y un día hasta 10 años de edad que acudieron al servicio de emergencias del hospital Pediátrico “Juan Pablo II” de la ciudad de Corrientes, desde agosto del año 2008 hasta agosto del 2009, con diarrea como motivo de consulta, y que al ingreso se hayan solicitado estudios del medio interno que incluyeran estado de hidratación, natremia, kalemia, cloremia y estado ácido base.
Se definió como caso de diarrea a aquel que contara con 3 o mas deposiciones no formadas o líquidas en un periodo de 24 horas. Asimismo se analizaron las variables edad, sexo y diagnóstico. Los datos fueron analizados con el programa estadístico SPSS.

Resultados
Del total de historias clínicas, solo 60 reunieron los datos de laboratorio necesarios para ser incluidos en la presente investigación. La media de la edad fue de 24.1 meses, no se halló diferencia entre ambos sexos. En cuanto a los diagnósticos, gastroenterocolitis aguda (GEA) constituyó el  66,7%, abdomen agudo el 10%, intoxicación por infusiones caseras el 6,7% y otros 16.67% (Gráfico 1). Se corroboró deshidratación en el 98.3% de los pacientes, de los cuales fueron leve el 35%, moderada el 51.17% y severa 11.7% (Gráfico 2). El medio interno se halló sin alteraciones en  23.3% de los casos, acidosis metabólica en 70%, acidosis respiratoria en 1.7% y trastornos mixtos en 1.7% (Gráfico 3). Los niveles de sodio fueron normales (rango normal: 130 a 145 mEq/l) en 65%, hipernatremia en 23.3% e hiponatremia en 3.3%. En cuanto al potasio, se halló normal (rango normal: 3.5 a 5.5 mEq/l) en 50%, hiperkalemia en 3.3% e  hipokalemia en 38.3%. Se encontró niveles normales (representado por el 75% del valor de sodio) de cloro en 3.3%, hipercloremia en 25% e hipocloremia en 35% (Gráfico 4). Se comprobó normoglucemia (rango normal: 60 a 120mg/dl) en 35%, hiperglucemia en 10% e hipoglucemia en 10%. Teniendo en cuenta la densidad urinaria (rango normal: 1015 a 1020) hallamos orina normal en 11.7 %, diluida en 16.7% y concentrada en 20%.


Discusión
Las alteraciones más frecuentes del medio interno fueron acidosis metabólica hiperclorémica (68%), hipernatremia e hipokalemia. Se vio mayor frecuencia de orina concentrada, explicándose por la presencia de deshidratación. La etiología mas frecuente fue GEA.
A diferencia de lo que ocurre con el sodio, la concentración de potasio en las heces diarreicas puede sobrepasar de 3 a 20 veces la concentración normal de potasio que existe en el suero. Esto explica el déficit de potasio que se observa tanto en el nivel intracelular como extracelular, en pacientes deshidratados por diarrea aguda. A pesar del déficit de potasio que muestran los niños con diarrea aguda, el nivel plasmático se encuentra generalmente normal o ligeramente elevado, como consecuencia de la salida de potasio intracelular que se intercambia con sodio e hidrógeno en presencia de acidosis metabólica.

Bibliografía

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Creado: ABR 07, 2010

 

Actualizado ( Miércoles, 07 de Abril de 2010 10:18 )
 
 

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