InterMEDICINA

La nutrición es el proceso biológico y nutricional por el que el cuerpo utiliza los alimentos para mantener su existencia. Consiste en la absorción, asimilación, producción, catabolismo y excreción. Los alimentos que ingerimos se descomponen en nutrientes que son utilizados por las células del cuerpo y también se entregan a los tejidos para su energía y mantenimiento. Un plan nutricional óptimo garantiza que se utilicen todos los nutrientes y que se suministre la cantidad adecuada a las células. Cuando alguna parte del sistema no funciona normalmente, la nutrición desempeña un papel importante.

Algunos de los nutrientes más importantes de la nutrición son las vitaminas, los minerales, los hidratos de carbono, las proteínas, las grasas, la fibra y el agua. Las vitaminas, los minerales y los hidratos de carbono nutritivos ayudan a mantener una buena salud al mantener el equilibrio general de los fluidos corporales, prevenir el estreñimiento, mejorar la inmunidad y regular la temperatura corporal. Una dieta equilibrada reduce el riesgo de cáncer, enfermedades cardíacas, diabetes, osteoporosis, obesidad, hipertensión arterial y enfermedades de la piel como la psoriasis y el acné. El pelo, las uñas, los huesos, los dientes, las hormonas y otros órganos vitales se nutren de los productos adecuados que comemos. Las necesidades nutricionales varían según el estado físico de la persona.

En España, se considera que un alimento es nutritivo cuando contiene los siguientes nutrientes básicos: hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales. El valor nutricional de los alimentos puede aumentarse incluyendo productos lácteos bajos en grasa, cereales integrales, frutas, verduras, legumbres, semillas y frutos secos. La ingesta de nutrientes es mayor por la mañana, cuando el cuerpo recibe la mayor parte de las calorías de los alimentos.

Las principales fuentes de vitamina B12 son el hígado y los productos lácteos, las semillas y los productos de cereales integrales. La leche es la única fuente de vitamina D natural. La vitamina A ayuda a fortalecer los huesos y los dientes. El ácido fólico se encuentra en los cítricos, los productos de trigo y la mayoría de las verduras. La vitamina C mejora la inmunidad y retrasa el proceso de envejecimiento. Algunos alimentos que contienen vitamina E son el té verde, los aguacates y los frutos secos.

Los habitantes de los países en desarrollo tienen dificultades para mantener una buena nutrición. Las mayores carencias alimentarias se dan en los micronutrientes y en los ácidos grasos esenciales. La dieta urbana típica no contiene cantidades adecuadas de la mayoría de las vitaminas esenciales. Esto puede provocar diversos síntomas como náuseas, fatiga, anemia, dolor nervioso o mal funcionamiento. Una de las medidas más importantes para prevenir las deficiencias vitamínicas es llevar una dieta equilibrada rica en alimentos ricos en vitaminas.

Los niños de las zonas urbanas tienen niveles bajos de calcio, y los estudios demuestran que esta deficiencia puede provocar un retraso en el crecimiento y un mal desarrollo del cerebro. Los niveles de vitamina D son bajos en los jóvenes urbanos. Se recomienda que tanto los adultos como los niños consuman leche enriquecida con vitamina D, zumo de naranja enriquecido y pan enriquecido. También existen suplementos de calcio. Los productos lácteos, el brócoli, las espinacas y los huevos son buenas fuentes de ella.

Los hombres y las mujeres son propensos a sufrir deficiencias minerales debido a una mayor carga tóxica. La ingesta dietética de hierro recomendada es adecuada para las personas sanas, pero las mujeres pueden tener una absorción reducida de hierro y magnesio y pueden correr el riesgo de padecer osteoporosis. En los bebés, las deficiencias nutricionales se asocian a un crecimiento deficiente, una mayor susceptibilidad a las infecciones y un retraso en el cierre del canal del parto. Mantener los niveles adecuados de estos minerales es importante para prevenir deficiencias y mejorar la salud cardiovascular.

Cada persona necesita una dieta equilibrada y una actividad física diferente para lograr una buena salud general. Los niveles individuales de actividad y nutrición están influidos por factores genéticos, fisiológicos y externos. Un estilo de vida saludable puede prevenir enfermedades crónicas y promover la longevidad. Las necesidades nutricionales aumentan a medida que el mundo se urbaniza, y una dieta equilibrada es más importante que nunca. Aunque los síntomas de carencia no siempre son fáciles de detectar, con un poco de ayuda una persona puede hacer cambios en su dieta y mejorar su salud.

Temas populares en InterMEDICINA